Villa Caterina se encuentra dentro de una antigua villa procidana de finales del siglo XIX, cuidadosamente renovada en 2020 para ofrecer comodidades modernas sin renunciar al encanto de la arquitectura original. Los arcos, las cúpulas y las escaleras aún cuentan la historia de la isla, mientras que los espacios interiores están equipados con aire acondicionado, Wi-Fi, nevera en la habitación y TV, para garantizar una estancia agradable en cualquier época del año.
El establecimiento está rodeado de un exuberante jardín mediterráneo, lleno de árboles frutales, donde hamacas, tumbonas, mesas y sombrillas invitan al relax absoluto. Cada habitación cuenta con baño privado y patio exterior, proporcionando momentos de tranquilidad y privacidad. La terraza panorámica, suspendida sobre los techos de la isla, ofrece una vista única del mar, tanto al oeste como al este, además de una vista inolvidable del pueblo de Terra Murata y del Vesubio.
Su ubicación, a pocos pasos de la vegetación de Punta Faro y a unos veinte minutos a pie del puerto, permite disfrutar de Procida lejos del bullicio, en contacto con la naturaleza y con el ritmo pausado de la isla. Ideal para quienes buscan una estancia auténtica, entre aromas de cítricos, mar cristalino y paisajes dignos de una postal.